Crónicas de Italia (sin armario, sin león y sin bruja)
Aquí va la esperada crónica de dos días locos de vacaciones. Todo empezó el sábado a las tres de la tarde... y luego nada más interesante hasta siete horas más tarde, hora en que llegamos, después de un largo trayecto en coche y gracias a Marta, la superconductora del Focus loco, a Florencia. La gran aventura fué conseguir encontrar el hostal, los italianos no saben poner carteles!!! y luego, para mán inri, nuestro hostal, con número impar... estaba en el lado par de la calle!!! como para encontrarlo!! Cuando por fín lo conseguimos, María y yo subimos a ver si todo estaba en orden... cual fue nuestra sorpresa al encontrar en la recepción a un ragazzo, con los pelos a lo afro, que parecía estar fumado... eso si, muy simpático él. A la pregunta: ¿Dónde podemos aparcar el coche? nos contestó muy serio: en esta calle podeis dejarlo, está prohibido, pero mañana la Autoridad no trabaja... nosotras, precavidas, al aparcar el coche volvimos a preguntar si podíamos dejarlo allí, y obtuvimos la misma respuesta... Así que después de dejar el coche en lugar prohibido, fuimos a dejar las cosas al hostal, a cenar y un paseo rápido por la ciudad. Me sorprendió gratamente, la recomiendo a cualquiera. Al día siguiente, ya vestidas con nuestro uniforme de guiris fuimos a hacer oficialmente la visita turística.
Una cosa que siempre me he preguntado, las estatua italianas están hechas a escala? pobres italianas... o es para subir el ego de los italianos? porque están mejor dotados que los clásicos?
Florencia a nuestros pies. Como podreis observar, por la mañana hizo mal tiempo, pero el sol se dignó a salir, lo suficientemente tarde como para que nos diera rábia, ya que esa noche dormíamos en Verona...
VERONA...
Ciudad de los Montesco y los Capulletto. Me decepcionó un poco no ser testigo de una batalla campal Shakespiriana, pero la ciudad también me gustó mucho. Aunque tengo que decirlo, en la visita nocturna más, ya que al día siguiente estaba infestada de turistas... claro que... quien soy yo para quejarme?
Adiós Verona... hasta pronto...
LAGO DI GARDA
Por la tarde, y camino ya a casita, hicimos una pausa para comer ( o por lo menos intentarlo) en el Lago di Garda... un sitio pijo para que los alemanes puedan decir que tienen una casa en el lago y en italia...
2 días no dan para mucho más, pero los doy por aprovechados. Nos lo pasamos muy bien y disfrutamos de una temperatura más primaveral que aquí en München...
Bueno, nos vemos mañana. Ahora teneis unos cuantos días para escribir todo lo que querais, no me enteraré hasta que vuelva aquí :P
Un besazo a todos